Veo una línea triste en una mujer fortaleza y me inclino a pensar sobre la mesa. Mordisqueo una pajilla y miro mis manos, que de tantos años a cuestas ya no reconocía.
Pienso, porque a veces puedo hacerlo, que la verdad no debe jamás entristecernos. Si la verdad nos trae noticias no agradables o no deseadas es mejor recibirla con buena cara y agradecer no ser insultado con una mentira.
El tiempo que tenemos es estrechamente corto... tan volátil como sal en las manos... es un verdadero pecado dejarlo perder.
Hablo con conocimiento de causa. Desperdicie mucho tiempo lamentando. Ahora quiero pagar al padre tiempo, antes que él venga con la factura y me sorprenda durmiendo.
Pienso, porque a veces puedo hacerlo, que la verdad no debe jamás entristecernos. Si la verdad nos trae noticias no agradables o no deseadas es mejor recibirla con buena cara y agradecer no ser insultado con una mentira.
El tiempo que tenemos es estrechamente corto... tan volátil como sal en las manos... es un verdadero pecado dejarlo perder.
Hablo con conocimiento de causa. Desperdicie mucho tiempo lamentando. Ahora quiero pagar al padre tiempo, antes que él venga con la factura y me sorprenda durmiendo.
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