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Poco a poco

MarcosR

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
No te quedes viendo como nada queda.
El suelo es una pizca de todo lo bailado,
y hay más lazos que viento.
Hace tiempo que huyo
sin haberme encontrado,
sabes que desespero
por tan solo un segundo,
por un momento más
para sentir el sol en todos mis refugios.
Detrás de las murallas
que se han ido cayendo
duermen sueños absortos,
y en las ventanas cruzan
todos los horizontes.

La nada es un sentido
que llega poco a poco.

En los andenes pierdo
las últimas palabras
encima de los bancos.
Nada cuenta si no me despido.
Hemos dejado tanto
para seguir un rumbo
y sin embargo el tiempo...
La pluma es un desierto
que expectante pregunta.
Y esta sed milenaria
desbordada de intentos
recorta las palabras
que pudieron salirse,
y las deja cercanas
al lado del silencio
que me agobia y aturde
a menudo en las tardes
donde tanto te pienso.

Quizá ya no me alcancen los dedos
para cantarte al alba
una justa canción en tu ventana.
Y si luego no estoy y todo pasa y quedas...
Qué importa la distancia!
Puede que algunos versos, huérfanos,
absortos y expectantes
se queden en tu almohada.
 
Última edición:
No te quedes viendo como nada queda.
El suelo es una pizca de todo lo bailado,
y hay más lazos que viento.
Hace tiempo que huyo
sin haberme encontrado,
sabes que desespero
por tan solo un segundo,
por un momento más
para sentir el sol en todos mis refugios.
Detrás de las murallas
que se han ido cayendo
duermen sueños absortos,
y en las ventanas cruzan
todos los horizontes.

La nada es un sentido
que llega poco a poco.

En los andenes pierdo
las últimas palabras
encima de los bancos.
Nada cuenta si no me despido.
Hemos dejado tanto
para seguir un rumbo
y sin embargo el tiempo...
La pluma es un desierto
que expectante pregunta.
Y esta sed milenaria
desbordada de intentos
recorta las palabras
que pudieron salirse,
y las deja cercanas
al lado del silencio
que me agobia y aturde
a menudo en las tardes
donde tanto te pienso.

Quizá ya no me alcancen los dedos
para cantarte al alba
una justa canción en tu ventana.
Y si luego no estoy y todo pasa y quedas...
Qué importa la distancia!
Puede que algunos versos, huérfanos,
absortos y expectantes
se queden en tu almohada.
La añoranza, recuerdos y deseos insatisfechos.
Una profunda reflexión con elocuentes enseñanzas.

Saludos
 
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