• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Poco a poco, vacía

Conmovedor soneto, estimado Salvador; no solamente llega al lector con su contenido, sino que también se percibe la lógica y sapiencia con la que fue elaborado.
Realmente me impacta la voz de tus letras.

El soneto es correcto en todos sus metros y ritmos.

APTO.

Saludos y éxitos en la competencia.
Ahora, estimado Darío, quiero agradecer, si se me permite, las palabras amables que dejaste en estas letras mías al considerarlas adecuadas para pasar a la fase de concurso. Muchas gracias por estas amables apreciaciones.
Con un saludo muy afectuoso.
Salvador.
 
La casa, poco a poco más vacía,
en silencio, parece que me estalla,
cada cual va a su campo de batalla,
y en mí la soledad dura y umbría.

Ahora, cuando sé lo que tenía,
tan solo viene un eco que no calla,
sin voces, que conmigo no se halla
su alegre y pertinaz algarabía.

Es triste ver los cuartos ya cerrados,
los libros en estantes ordenados,
y más, si tu pupila no me hablara.

Por eso permanecen siempre hechos
con sábanas limpísimas sus lechos;
...por eso, por si alguno regresara.

Tu soneto directamente me ha hecho llorar. Han pasado más de quince años desde que se fueron y todavía me impacta el silencio de sus cuartos, y todos sus objetos abandonados allí.
Yo tardé en lavar sus almohadas y hundía mi cara en ellas antes de acostarme...
Al pasar el tiempo , es curioso , echo de menos a todos y cada uno de los niños que fueron conforme iban creciendo. Y después empezé a conformarme, no por la manida razón de que es ley de vida, sino porque caí en la cuenta de que de cualquier manera cada vez los añoraría más. Y ahora son población aunque de vez el cuando pueda ver al " último".
Un abrazo.
Jazmín
 
Última edición por un moderador:
Tu soneto directamente me ha hecho llorar. Han pasado más de quince años desde que se fueron y todavía me impacta el silencio de sus cuartos, y todos sus objetos abandonados allí.
Yo tardé en lavar sus almohadas y hundía mi cara en ellas antes de acostarme...
Al pasar el tiempo , es curioso , echo de menos a todos y cada uno de los niños que fueron conforme iban creciendo. Y después empezé a conformarme, no por la manida razón de que es ley de vida, sino porque caí en la cuenta de que de cualquier manera cada vez los añoraría más. Y ahora son población aunque de vez el cuando pueda ver al " último".
Un abrazo.
Jazmín
Entiendo a la perfección todo lo que me señalas, que no quisieras desprenderte del olor de sus almohadas y que los añores cada vez más. Eso de que es ley de vida es una clara constatación de la realidad, pero no sirve para los sentimientos.
Mil gracias por dejar tu testimonio en mis letras en este sincero y amable comentario con el que las acompañas.
Un gran abrazo fraterno con mi agradecimiento, de nuevo.
Salvador.
 
Última edición:
Atrás
Arriba