[center:46b1d90b76]POCA COSA[/center:46b1d90b76]
Hay muchas huellas sobre su rostro, los ojos enrojecidos, llenos de polvo y tiempo, de dolores y preocupaciones. Soy tan poca cosa, tan oculto dentro de mi miedo, solo sombra de una vida. Inmerso está en el mundo su rostro, añejo, distante y yo solo admirador de la vida que sobre sus brazos descansa, que solo en su rostro puedo ver. Muchas señas que confundo con otros sentimientos, mezclándolas con mis propias ideas, y soy tan poca cosa, casi nada, vapor que sale de su boca y en el frío destino se pierde y deja de existir, solo contemplo cada movimiento, sin descubrir el mío. Surcos en sus mejillas y su frente sobre los que se siembran y brotan despacio los años. Mis lágrimas cubriéndolo y dándole vida y yo en cambio soy tan poca cosa, un simple observador que con palabras delinea el contorno de su rostro, de la vida y de mi felicidad que nunca del contorno ajeno sale.
©ANA
12 OCTUBRE 2004
Hay muchas huellas sobre su rostro, los ojos enrojecidos, llenos de polvo y tiempo, de dolores y preocupaciones. Soy tan poca cosa, tan oculto dentro de mi miedo, solo sombra de una vida. Inmerso está en el mundo su rostro, añejo, distante y yo solo admirador de la vida que sobre sus brazos descansa, que solo en su rostro puedo ver. Muchas señas que confundo con otros sentimientos, mezclándolas con mis propias ideas, y soy tan poca cosa, casi nada, vapor que sale de su boca y en el frío destino se pierde y deja de existir, solo contemplo cada movimiento, sin descubrir el mío. Surcos en sus mejillas y su frente sobre los que se siembran y brotan despacio los años. Mis lágrimas cubriéndolo y dándole vida y yo en cambio soy tan poca cosa, un simple observador que con palabras delinea el contorno de su rostro, de la vida y de mi felicidad que nunca del contorno ajeno sale.
©ANA
12 OCTUBRE 2004