Estacado
Poeta fiel al portal
POBRE CORAZÓN
Le pregunte a mi corazón muy de cerca,
Que es lo que le sucedía,
Me contó una historia,
De cómo era mi alma antes yo de conocerla a esa persona,
Me lo dijo muy triste y apacible,
Pero con más sinceridad que nada.
El me pregunto porque había permitido que me hicieran tanto daño,
Me decía que el ya no soportaba las punzadas de dolores,
Que yo le permitía,
Y ahora que me encuentro solo con mi vil y frágil cuerpo,
Mi corazón se siente triste,
Puesto ahora el me dice,
Que los dolores están pasando,
Pero el sentimiento de mí perdida,
Se vuelve algo crónico que va dejando huella muy marcada,
Y con un esfuerzo grande,
Mi corazón intenta detenerse,
Porque el me cuenta que si yo he de seguir así,
El se alejara de mi alma,
Y me dejara cruzar al otro mundo,
No me dirigirá la palabra,
Y ni un tan sólo adiós haré que me regale,
Esta llorando enormemente,
Y me reclama el porque deje que lo engañaran,
Yo tan sólo le respondo que fue por ser tan tonto,
Pero le pedí una disculpa y le prometí que ya no pasaría,
El único problema es,
Que todos los días por la noches,
Escucho a mi corazón llorar y en muchas melancolías,
Y todavía hasta ahorita no he podido yo lograr,
Que se encuentre alegre junto conmigo,
Para no exclamar el porque lloramos juntos. . . . .
Le pregunte a mi corazón muy de cerca,
Que es lo que le sucedía,
Me contó una historia,
De cómo era mi alma antes yo de conocerla a esa persona,
Me lo dijo muy triste y apacible,
Pero con más sinceridad que nada.
El me pregunto porque había permitido que me hicieran tanto daño,
Me decía que el ya no soportaba las punzadas de dolores,
Que yo le permitía,
Y ahora que me encuentro solo con mi vil y frágil cuerpo,
Mi corazón se siente triste,
Puesto ahora el me dice,
Que los dolores están pasando,
Pero el sentimiento de mí perdida,
Se vuelve algo crónico que va dejando huella muy marcada,
Y con un esfuerzo grande,
Mi corazón intenta detenerse,
Porque el me cuenta que si yo he de seguir así,
El se alejara de mi alma,
Y me dejara cruzar al otro mundo,
No me dirigirá la palabra,
Y ni un tan sólo adiós haré que me regale,
Esta llorando enormemente,
Y me reclama el porque deje que lo engañaran,
Yo tan sólo le respondo que fue por ser tan tonto,
Pero le pedí una disculpa y le prometí que ya no pasaría,
El único problema es,
Que todos los días por la noches,
Escucho a mi corazón llorar y en muchas melancolías,
Y todavía hasta ahorita no he podido yo lograr,
Que se encuentre alegre junto conmigo,
Para no exclamar el porque lloramos juntos. . . . .