urquiza
Poeta adicto al portal
Desde que vi aquellos ojos, supe desde un primer instante que ambos planetas estaban alineados, supe ver tu rostro reflejado en la vera de un rio, sonriente y aclamando que eras una mujer libre, y que solo buscabas en un hombre, la misma libertad.
Nos miramos y nos dijimos todo, usamos el tacto a la distancia y nos perdimos, rompimos las reglas de la moral y aun así, sobrevivimos, tu piel blanca y mi torso moreno, sobrevolaron las islas del encanto, y se juraron con gestos y ademanes, evadirse de la rutina, y conformar algo nuevo, dispuesto a conocerse.
Nos miramos y nos dijimos todo, usamos el tacto a la distancia y nos perdimos, rompimos las reglas de la moral y aun así, sobrevivimos, tu piel blanca y mi torso moreno, sobrevolaron las islas del encanto, y se juraron con gestos y ademanes, evadirse de la rutina, y conformar algo nuevo, dispuesto a conocerse.