luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si hay que ser sincero,
nada más fascinante
que verse caballero
del tipo del “andante”.
Bombero, policía,
tal vez gran constructor,
o domador de circo,
o artista seductor.
Pero nada de eso
convenció a Julito
que quiere ser pintor
marcando senderitos.
No quiere pintar casas,
ni techos, ni paredes,
ni cuadros de las cosas,
ni caras, ni pasteles.
Quiere marcar senderos
perdidos por el monte
para llegar de un pueblo
a otro que se esconde.
Para encontrar los ríos,
las grutas y cascadas,
los árboles añejos,
lagunas y ensenadas.
Serán sus compañeros
la liebre y el conejo,
el ciervo y la lechuza
de los desfiladeros.
Y entre montes y valles
feliz se ha de graduar
pintando los caminos
que a Roma han de llevar.
(A mi marido Julio que lo inspiró)