lamuralla
Poeta fiel al portal
Con una carga de ira a tus espaldas,
la ofuscación en tu mirada clavada,
la piel de venganza maquinada
y un río de soberbia a tus faldas
Vienes a mí con falsas lágrimas,
por que ni siquiera sabes llorar.
Hasta eso la vida te ha de enseñar.
A llorar A llorar sin dar lástima
Las lágrimas no surgen solas de los ojos,
manan de los caudales más férreos,
sintiendo su humedad en los adentros;
recorriendo cada poro incansables a su antojo
No me hables de llanto y desolación.
Tengo lágrimas de todos los sabores,
agitadas en un cóctel de sensaciones
y las peores lágrimas De humillación.
De humillación en la palabra.
De humillación en cada molécula de mi cuerpo,
llenas de bastardos deseos,
cubiertos de sonrisas tatuadas;
cayendo como hebras denigrantes
por la comisura de tu boca helada
Hielo. Piel de hielo.
Donde se funden y se consumen en su escarcha
cada aproximación de sentimiento que por ti pasa
Hoy, vienes a mí vestido de falsa clemencia.
Con una urna de falsos lamentos
Lástima que no hallas visto
como el viento me prestó sus alas
Donde eché a volar tu impotencia
Hielo. Piel de hielo.
Tú mismo, has hecho de mí una roca;
donde muere cada lágrima
Que resbala inútil a tu boca.

la ofuscación en tu mirada clavada,
la piel de venganza maquinada
y un río de soberbia a tus faldas
Vienes a mí con falsas lágrimas,
por que ni siquiera sabes llorar.
Hasta eso la vida te ha de enseñar.
A llorar A llorar sin dar lástima
Las lágrimas no surgen solas de los ojos,
manan de los caudales más férreos,
sintiendo su humedad en los adentros;
recorriendo cada poro incansables a su antojo
No me hables de llanto y desolación.
Tengo lágrimas de todos los sabores,
agitadas en un cóctel de sensaciones
y las peores lágrimas De humillación.
De humillación en la palabra.
De humillación en cada molécula de mi cuerpo,
llenas de bastardos deseos,
cubiertos de sonrisas tatuadas;
cayendo como hebras denigrantes
por la comisura de tu boca helada
Hielo. Piel de hielo.
Donde se funden y se consumen en su escarcha
cada aproximación de sentimiento que por ti pasa
Hoy, vienes a mí vestido de falsa clemencia.
Con una urna de falsos lamentos
Lástima que no hallas visto
como el viento me prestó sus alas
Donde eché a volar tu impotencia
Hielo. Piel de hielo.
Tú mismo, has hecho de mí una roca;
donde muere cada lágrima
Que resbala inútil a tu boca.
