Melancolia95
Poeta asiduo al portal
Ávaro Alonso, era un grán rimador (dentro de la debida modestia) que no pasaba un momento, sin la necesidad de rimar. Un día viajaría al extraño país donde toda rima estaba sancionada con la pena muerte. Nuestro amigo, sin saberlo, rimó a diestro y siniestro y poco después de 24 horas, ya había caído en prisión. Al ser extranjero, y no conocer la norma, le dieron la oportunidad de pedir perdón en público ante el ídolo antirrímico para salvar el pellejo.
Ya ante la multitud, el juez preguntó:
-¿Pides perdón al ídolo?
-¡¡¡Pídolo!!!
P.D: La idea de este relato no es mía. Lo leí hace unos años en un libro de texto y hoy, recordándolo, lo he reescrito con mis palabras. Saludos y espero que guste de todos.
Ya ante la multitud, el juez preguntó:
-¿Pides perdón al ídolo?
-¡¡¡Pídolo!!!
P.D: La idea de este relato no es mía. Lo leí hace unos años en un libro de texto y hoy, recordándolo, lo he reescrito con mis palabras. Saludos y espero que guste de todos.
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