AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
PIANOS GRISES.
Por más ínfima que sea, una imposición,
atormenta la libertad de mi alma cuando
se genera, cualquier organismo que pueda
insinuarme un mandato y que tal indicación
distorsione la armonía de mi alma con el
universo y sus luces, y sus flores y sus soles.
Se me pierden los violines, y esas teclas, que
juntas harían un gris Mayor, para mi registro.
¡NO! Mejor calla, en mis sueños no caben
tus preceptos, yo soy hippie, y odio esas
guerras, que no me pertenecen, pero ¿sabes?
Adoro esas sonrisas de esos impúberes, que
piden mi guitarra y le piden a seis cuerdas, un
tono especial, como el que jugaba Morrison,
muerto de imposiciones y de influencia maldita.
Me gustan los camello, y esas luces del Oriente,
la voz paterna de Siddhartha y la voz de Serrat.
No me grites, o te odiaré con mi corazón luego…
Augus 12 noviembre 2015.
Por más ínfima que sea, una imposición,
atormenta la libertad de mi alma cuando
se genera, cualquier organismo que pueda
insinuarme un mandato y que tal indicación
distorsione la armonía de mi alma con el
universo y sus luces, y sus flores y sus soles.
Se me pierden los violines, y esas teclas, que
juntas harían un gris Mayor, para mi registro.
¡NO! Mejor calla, en mis sueños no caben
tus preceptos, yo soy hippie, y odio esas
guerras, que no me pertenecen, pero ¿sabes?
Adoro esas sonrisas de esos impúberes, que
piden mi guitarra y le piden a seis cuerdas, un
tono especial, como el que jugaba Morrison,
muerto de imposiciones y de influencia maldita.
Me gustan los camello, y esas luces del Oriente,
la voz paterna de Siddhartha y la voz de Serrat.
No me grites, o te odiaré con mi corazón luego…
Augus 12 noviembre 2015.
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