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Pétalos de piedra

Zulma Martínez

Mar azul...
Se rinde el día ante la verdad
tajante de la noche,
ante la clara inocencia
de la primera estrella,
ante el todo y la nada de un alma
orbitando universos de papel.

De la bruma,
manos - garras - garfios
se hunden en mi mirada seca
y lastiman mis párpados pesados,
mis párpados - piedra,
pétalos de una flor anterior
ya muerta,
inertes vestigios
de lo imposible,
de lo que fue,
de lo que ya no será.
 
Se rinde el día ante la verdad
tajante de la noche,
ante la clara inocencia
de la primera estrella,
ante el todo y la nada de un alma
orbitando universos de papel.

De la bruma,
manos - garras - garfios
se hunden en mi mirada seca
y lastiman mis párpados pesados,
mis párpados - piedra,
pétalos de una flor anterior
ya muerta,
inertes vestigios
de lo imposible,
de lo que fue,
de lo que ya no será.
La lucha humana entre la esperanza y la desesperación.
Así aborrece el alma cuando se sumerge en recuerdos y dolor.

Saludos
 
Se rinde el día ante la verdad
tajante de la noche,
ante la clara inocencia
de la primera estrella,
ante el todo y la nada de un alma
orbitando universos de papel.

De la bruma,
manos - garras - garfios
se hunden en mi mirada seca
y lastiman mis párpados pesados,
mis párpados - piedra,
pétalos de una flor anterior
ya muerta,
inertes vestigios
de lo imposible,
de lo que fue,
de lo que ya no será.
La noche viene envuelta en tinieblas. Y la oscuridad ampara todo aquello que nos atemoriza y nos duele. A veces las estrellas pueden servir de lejano amparo o la luna iluminar tenuamente nuestras tristezas. Pero quién sabe si al alba volverán a revivir nuestras esperanzas. Un interesante poema. Un cordial saludo.
 
Se rinde el día ante la verdad
tajante de la noche,
ante la clara inocencia
de la primera estrella,
ante el todo y la nada de un alma
orbitando universos de papel.

De la bruma,
manos - garras - garfios
se hunden en mi mirada seca
y lastiman mis párpados pesados,
mis párpados - piedra,
pétalos de una flor anterior
ya muerta,
inertes vestigios
de lo imposible,
de lo que fue,
de lo que ya no será.
Me gustan estos párpados de piedra que esculpen sus impresiones cuando llega la noche a la luz de la luna.
Una mirada a los posibles y pasados de lo que sigue siendo.
Buen poema, con los sentimientos por delante.
Un abrazo, Zulma, y encantado de leer estas melancolias.
 
La noche viene envuelta en tinieblas. Y la oscuridad ampara todo aquello que nos atemoriza y nos duele. A veces las estrellas pueden servir de lejano amparo o la luna iluminar tenuamente nuestras tristezas. Pero quién sabe si al alba volverán a revivir nuestras esperanzas. Un interesante poema. Un cordial saludo.
Muchas gracias por leerme y comentar, poeta! Muy acertada tu interpretación... Saludos cordiales.
 
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