curly
Poeta recién llegado
Tengo el corazón frio como el hielo, por qué no me queda amor, parece que estoy lleno de defectos.
La soledad es colega, año tras año ya me he acostumbrado a su presencia, y que me parta un rayo si alguien dice , que yo he luchado por tenerla.
En fin, parece que lo que todo el mundo tiene, y lo que todo el mundo añora, no está echo para mi, en está sociedad ser el guapo es lo que cuenta.
Los minutos y las horas juegan a ser dios, marcando el tiempo dentro de un reloj, mientras el mundo envejece y la vida evoluciona.
A pesar de las estrofas, y los versos escritos, asumido está lo que antaño era dolor y ahora solo recuerdos.
Recuerdos que han dejado en mi interior sentimientos, que me hacen ser mejor y valorar más lo que tengo.
Por las personas que sufren el síndrome del feo, y creen que este mundo no está echo para ellos, que dejen de llorar, que a los guapos también les huele el aliento.
A los que les enamora la luna sin estar borracho, al viejo whisky sin soda, y a esos putones de bar, que sueñan con tener una estrella en el paseo de la fama de hollywood, por los que creen que la confianza da asco, por los que dejan de comer por estar a las puertas del deseo.
La soledad es colega, año tras año ya me he acostumbrado a su presencia, y que me parta un rayo si alguien dice , que yo he luchado por tenerla.
En fin, parece que lo que todo el mundo tiene, y lo que todo el mundo añora, no está echo para mi, en está sociedad ser el guapo es lo que cuenta.
Los minutos y las horas juegan a ser dios, marcando el tiempo dentro de un reloj, mientras el mundo envejece y la vida evoluciona.
A pesar de las estrofas, y los versos escritos, asumido está lo que antaño era dolor y ahora solo recuerdos.
Recuerdos que han dejado en mi interior sentimientos, que me hacen ser mejor y valorar más lo que tengo.
Por las personas que sufren el síndrome del feo, y creen que este mundo no está echo para ellos, que dejen de llorar, que a los guapos también les huele el aliento.
A los que les enamora la luna sin estar borracho, al viejo whisky sin soda, y a esos putones de bar, que sueñan con tener una estrella en el paseo de la fama de hollywood, por los que creen que la confianza da asco, por los que dejan de comer por estar a las puertas del deseo.
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