Fernando Azul casi Morado
Poeta recién llegado
esta mañana
fue
una de esas
mañanas
en las que
despiertas,
te levantas de la
cama,
te miras en el
espejo
y te das
cuenta
de que no eres
más
que un personaje
secundario
que eventualmente
morirá
en la novela
biográfica
de alguna otra
persona.
y
te quedas mirando el
ventilador,
girando, girando, girando,
dando vueltas tan
lentamente,
muy lentamente,
y piensas
que te gustaría
ser
ese ventilador,
y girar siempre hacia
el mismo
lado,
sin sentido,
sin sentidos,
sin emociones,
sin la más
pequeña
partícula.
y regresas a tu
cama,
pensando en que
no eres
más
que un personaje
secundario
que eventualmente
morirá
en la novela
biográfica
de alguna otra
persona.
y tal vez
eso
no sea tan
malo
después de
todo.
al menos
apareciste
en la
trama,
y, de alguna u otra
manera,
dejaste tu
huella
en la irrelevante
historia.
o te convences
de que así
fue
y ya no te
sientes
tan ridículo, tan
inútil.
y eso está
bien
para un personaje
secundario
que eventualmente
morirá.
fue
una de esas
mañanas
en las que
despiertas,
te levantas de la
cama,
te miras en el
espejo
y te das
cuenta
de que no eres
más
que un personaje
secundario
que eventualmente
morirá
en la novela
biográfica
de alguna otra
persona.
y
te quedas mirando el
ventilador,
girando, girando, girando,
dando vueltas tan
lentamente,
muy lentamente,
y piensas
que te gustaría
ser
ese ventilador,
y girar siempre hacia
el mismo
lado,
sin sentido,
sin sentidos,
sin emociones,
sin la más
pequeña
partícula.
y regresas a tu
cama,
pensando en que
no eres
más
que un personaje
secundario
que eventualmente
morirá
en la novela
biográfica
de alguna otra
persona.
y tal vez
eso
no sea tan
malo
después de
todo.
al menos
apareciste
en la
trama,
y, de alguna u otra
manera,
dejaste tu
huella
en la irrelevante
historia.
o te convences
de que así
fue
y ya no te
sientes
tan ridículo, tan
inútil.
y eso está
bien
para un personaje
secundario
que eventualmente
morirá.