Laura Tolkien
Poeta fiel al portal
Persecución
Aullidos de lobos,
luz de luna en el bosque,
respiración agitada,
adrenalina en las venas,
miedo en los poros.
No quieres mirar atrás.
No puedes detenerte,
algo te respira en la nuca,
el miedo te escoce,
mil ojos te devoran con sus zarpas.
La niebla cega tus ojos a la realidad,
y en ella figuras macabras cobran vida,
los aullidos de lobos hacen temblar tus oídos
y las ramas despedazan tu ropa.
Y el miedo sigue,
acechando,
percibes pasos a tu espalda,
yu corazón late desbocado,
corres contrariado,
y el bosque no termina
y la luz te delata.
Te persiguen
y no sabes que hacer.
No respiras, te detienes,
y los pasos cada vez más se acercan,
ya no aguantas y lo enfrentas,
y al verlo un grito desgarra tus labios…
Despiertas,
respiras entrecortado,
sudas frío.
Lloras,
no comprendes,
eras tú
Aullidos de lobos,
luz de luna en el bosque,
respiración agitada,
adrenalina en las venas,
miedo en los poros.
No quieres mirar atrás.
No puedes detenerte,
algo te respira en la nuca,
el miedo te escoce,
mil ojos te devoran con sus zarpas.
La niebla cega tus ojos a la realidad,
y en ella figuras macabras cobran vida,
los aullidos de lobos hacen temblar tus oídos
y las ramas despedazan tu ropa.
Y el miedo sigue,
acechando,
percibes pasos a tu espalda,
yu corazón late desbocado,
corres contrariado,
y el bosque no termina
y la luz te delata.
Te persiguen
y no sabes que hacer.
No respiras, te detienes,
y los pasos cada vez más se acercan,
ya no aguantas y lo enfrentas,
y al verlo un grito desgarra tus labios…
Despiertas,
respiras entrecortado,
sudas frío.
Lloras,
no comprendes,
eras tú