Draket
Poeta asiduo al portal
Sin tu permiso guarde tus palabras, no solo en un cajón sino, además en mi corazón.
Sin tu permiso memoricé tu mirada, no como un recuerdo, si como un grabado en mi piel
Sin tu permiso atesoré tus caricias, no solo en mi mente, también en mi cuerpo
Sin tu permiso caminé a tu lado, no solo tomado de tu mano, sino, también cuando creíste que sola en este mundo estabas
Sin tu permiso besé tus labios. Nunca en tu presencia, siempre en mis sueños
Sin tu permiso acaricié tu piel, desde la punta de los dedos hasta el fin del codo
Sin tu permiso bebí tu aliento, a veces en una charla, a veces en un Adiós
Sin tu permiso dormí a tu lado, nunca en la misma habitación, siempre junto a tu corazón
Sin tu permiso soñé contigo, a veces en las noches a veces en las mañanas, a veces todo el tiempo
Sin tu permiso sequé tus lagrimas, nunca con mi pañuelo siempre con mi hombro
Sin tu permiso decidí amarte, nunca mi permiso necesitarás si decides amarme
Sin tu permiso memoricé tu mirada, no como un recuerdo, si como un grabado en mi piel
Sin tu permiso atesoré tus caricias, no solo en mi mente, también en mi cuerpo
Sin tu permiso caminé a tu lado, no solo tomado de tu mano, sino, también cuando creíste que sola en este mundo estabas
Sin tu permiso besé tus labios. Nunca en tu presencia, siempre en mis sueños
Sin tu permiso acaricié tu piel, desde la punta de los dedos hasta el fin del codo
Sin tu permiso bebí tu aliento, a veces en una charla, a veces en un Adiós
Sin tu permiso dormí a tu lado, nunca en la misma habitación, siempre junto a tu corazón
Sin tu permiso soñé contigo, a veces en las noches a veces en las mañanas, a veces todo el tiempo
Sin tu permiso sequé tus lagrimas, nunca con mi pañuelo siempre con mi hombro
Sin tu permiso decidí amarte, nunca mi permiso necesitarás si decides amarme