PERLA EN SOLES DERRAMADOS DE AROMAS
Clamor, desvalida miel…,
para tus aromas de entrañas
soy violín de versos dulces
en una voluntad de acideces
que envuelven a las ansias
con sábanas de calor temporal.
Alzo mi cuerpo al hálito besado
y trato de caminar sin vuelo
desde las velas de ese vientre, posesión
de albas despiertas y aplomadas.
Me contagio en revoloteos de pórticos,
flores blancas y apetaladas, violáceos
curvados para mis palabras llenas
que me llevan al jugueteo enervado.
Estoy entre las vírgenes de la calma,
aventura para el susurro desordenado
de una orografía limpia de mimos
y rincones de miradas de luz opaca.
Dios, en plenitud
me dio colores,
grados de tonalidad
en el aire versátil de tus verdades.
Y llego así a mis descubrimientos,
combinación para probar una voz de algas,
visiones de romos vértices extendidos
para en su suavidad ser ópalo de deleite.
Y beber,
en las espirales turbadas de los anhelos.
Apago la luz, vacío el techo
subes en danza extenuada
donde los pies se afirman
en un camino de ser errante;
fugacidad de cielos esperados
en cenizas de alas ingrávidas.
Se que sólo la memoria me erige
en esos horizontes de instinto engullido
deseoso de abrir la ejecución de tu luz
para que la alegría sea contraluz mezclado.
Siento así que una perla
es sed para beber vuelos
en cascadas de escarchas
que tallan puestas de soles
¡Será lo que sueño!
Amo, pues, esos recorridos donde el día
sigue siendo una palabra de estante oblicuo,
mejor
una perla en soles derramados
delineados en esta memoria quebrada
por cúpulas de inmensos tiempos.
* * * * * * *
luzyabsenta
para tus aromas de entrañas
soy violín de versos dulces
en una voluntad de acideces
que envuelven a las ansias
con sábanas de calor temporal.
Alzo mi cuerpo al hálito besado
y trato de caminar sin vuelo
desde las velas de ese vientre, posesión
de albas despiertas y aplomadas.
Me contagio en revoloteos de pórticos,
flores blancas y apetaladas, violáceos
curvados para mis palabras llenas
que me llevan al jugueteo enervado.
Estoy entre las vírgenes de la calma,
aventura para el susurro desordenado
de una orografía limpia de mimos
y rincones de miradas de luz opaca.
Dios, en plenitud
me dio colores,
grados de tonalidad
en el aire versátil de tus verdades.
Y llego así a mis descubrimientos,
combinación para probar una voz de algas,
visiones de romos vértices extendidos
para en su suavidad ser ópalo de deleite.
Y beber,
en las espirales turbadas de los anhelos.
Apago la luz, vacío el techo
subes en danza extenuada
donde los pies se afirman
en un camino de ser errante;
fugacidad de cielos esperados
en cenizas de alas ingrávidas.
Se que sólo la memoria me erige
en esos horizontes de instinto engullido
deseoso de abrir la ejecución de tu luz
para que la alegría sea contraluz mezclado.
Siento así que una perla
es sed para beber vuelos
en cascadas de escarchas
que tallan puestas de soles
¡Será lo que sueño!
Amo, pues, esos recorridos donde el día
sigue siendo una palabra de estante oblicuo,
mejor
una perla en soles derramados
delineados en esta memoria quebrada
por cúpulas de inmensos tiempos.
* * * * * * *
luzyabsenta
Última edición: