tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los cristales estallan en las costas del silencio, omiten el perfume putrefacto de los sueños.
En la sombra se desliza una leve brisa, que acompaña pestilente, el rayo estridente.
Gigante, endeble y mojigato, grita en mora la belleza, saca fuerzas de las formas.
Entre llamas, vuelca insano, las caricias que el viento norte va juntando.
En la sombra se desliza una leve brisa, que acompaña pestilente, el rayo estridente.
Gigante, endeble y mojigato, grita en mora la belleza, saca fuerzas de las formas.
Entre llamas, vuelca insano, las caricias que el viento norte va juntando.