IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El amanecer se esconde
entre sombras de astros agobiados,
las almas se tuercen y se entrelazan,
tejiendo el firmamento,
imaginando estrellas en cada hueco,
los ojos de la humanidad yacen inertes,
en la cuna de dios,
su inteligencia será un arma futura,
para la autodestrucción de este universo,
entre laureles de dulces melodías,
su eterno amor, materializado como diosa,
cautiva con su belleza al destino,
y engendra a un hijo,
que podría ser presente,
que podría ser bendición,
la senda de un nuevo infierno se cierne,
sobre las alturas del avaro conocimiento,
las conquistas serán razones,
para una condena silenciosa,
que emerge, cautelosa,
cuando el saber es diferencia,
cuando el deber es excusa egoísta,
y gobernará indetenible,
cuando el anochecer sea mente,
de eterna sedación,
cuando toda perdición sea progreso,
cuando el mito sea,
nuestro cuerpo,
nuestra alma.
entre sombras de astros agobiados,
las almas se tuercen y se entrelazan,
tejiendo el firmamento,
imaginando estrellas en cada hueco,
los ojos de la humanidad yacen inertes,
en la cuna de dios,
su inteligencia será un arma futura,
para la autodestrucción de este universo,
entre laureles de dulces melodías,
su eterno amor, materializado como diosa,
cautiva con su belleza al destino,
y engendra a un hijo,
que podría ser presente,
que podría ser bendición,
la senda de un nuevo infierno se cierne,
sobre las alturas del avaro conocimiento,
las conquistas serán razones,
para una condena silenciosa,
que emerge, cautelosa,
cuando el saber es diferencia,
cuando el deber es excusa egoísta,
y gobernará indetenible,
cuando el anochecer sea mente,
de eterna sedación,
cuando toda perdición sea progreso,
cuando el mito sea,
nuestro cuerpo,
nuestra alma.