Aoki Tsubaki
Poeta recién llegado
He de caminar por el viñedo,
al lado del cadáver,
de quien he asesinado por miedo,
de la puesta que perdí.
Viene caminando a mi lado,
con su rostro pálido,
y dedos hechos piedra.
¡Toca mi rostro!
¡He sido un perdedor!
¡Sigo caliente y sano!
¡Tú has sido el ganador…!
No lo entiendo, no lo entiendo,
este dulce y cruel sentimiento,
de ganar, aunque he perdido.
Reclama tu premio ¡Anda!
Te lo daré sin excusas,
pero ya no me sigas,
ya no me espantes,
¡Te lo daré, te lo daré todo!
Pero no me mires,
no me hables.
¿Por qué apostamos en primer lugar?
No tenía esperanza alguna de ganar…
Sólo quería… sólo quería…
sólo tenía ansias de matarte…
una excusa sólo para asesinarte…
¡Has ganado, has ganado!
¿Qué necesitas como recompensa?
¿Por qué, por qué?
Sólo tú ganarías,
¿Quién podría matarte,
sin sentir culpa?
¿Quién podría asesinarte,
sin terminar su vida por tristeza?
Yo te amé, te amé,
Aún te amo,
¡Necesito seguirte,
porque soy hombre de palabra!
Necesito encontrarte,
para darte tu recompensa…
No me mires así,
porque ya iré hacia allá,
soy buen perdedor y tú has ganado la apuesta.
al lado del cadáver,
de quien he asesinado por miedo,
de la puesta que perdí.
Viene caminando a mi lado,
con su rostro pálido,
y dedos hechos piedra.
¡Toca mi rostro!
¡He sido un perdedor!
¡Sigo caliente y sano!
¡Tú has sido el ganador…!
No lo entiendo, no lo entiendo,
este dulce y cruel sentimiento,
de ganar, aunque he perdido.
Reclama tu premio ¡Anda!
Te lo daré sin excusas,
pero ya no me sigas,
ya no me espantes,
¡Te lo daré, te lo daré todo!
Pero no me mires,
no me hables.
¿Por qué apostamos en primer lugar?
No tenía esperanza alguna de ganar…
Sólo quería… sólo quería…
sólo tenía ansias de matarte…
una excusa sólo para asesinarte…
¡Has ganado, has ganado!
¿Qué necesitas como recompensa?
¿Por qué, por qué?
Sólo tú ganarías,
¿Quién podría matarte,
sin sentir culpa?
¿Quién podría asesinarte,
sin terminar su vida por tristeza?
Yo te amé, te amé,
Aún te amo,
¡Necesito seguirte,
porque soy hombre de palabra!
Necesito encontrarte,
para darte tu recompensa…
No me mires así,
porque ya iré hacia allá,
soy buen perdedor y tú has ganado la apuesta.