Con el olor del Atlántico
a mis espaldas
y los brazos devorados
por los mosquitos
de la Riviera Maya
me siento a escribir
las cosas que pienso
en este cinco de julio
del año de la verdad.
Mi vida no es completa
Lo sé, pero nadie la tiene
Como quisiera y menos
En estos tiempos de
Globalidades y maquillajes
De cuerpo y de conciencia.
Yo solo voy pasito a paso
Buscándome, sabiéndome,
quitando piedra por piedra
Lo que una vez fueron escombros.
Empezar es ya un hecho real
Y un deseo de revertir la opresión
Y la esclavización de los sentidos
De lo que se puede expresar o
De todo que lo que nunca se dice.
Buscar en mí mismo la felicidad
La tranquilidad y la calma.
Empezar desde adentro, queriéndome
Eliminando de mi mente las ideas
Que me entristecen y me duelen
Y cambiarlas por pensamientos
Que me construyan y me amen.
Ni los grupos y el psiquiatra pueden
Ni podrán jamás entrar en mi cerebro
Y construir mis pensamientos
Ni tampoco serán capaces de parir
Mis ideas y mis sentimientos.
Nada ni nadie lo podrán hacer
Ni los psicofármacos ni los 12 pasos
Ni la identificación ni el análisis
Exhaustivo de mis polaridades
Sentado en el una silla o un diván.
Soy yo y mi intelecto poderoso
Mi conciencia emergente y mi
Amor incondicional por mí mismo.
Ya no estoy para complacer a nadie
Y las enmiendas serán para mi cuerpo
Y para mi ser interior que hoy empieza
A dominar este montón de huesos
Y piel achacados por el paso del tiempo.
Nunca es tarde y menos aún que
Todavía siento la incontenible
Gana de vivir y sentir la felicidad.
Requiero tener paciencia y constancia
No desfallecer ni hundirme en el pozo
Profundo de la autocompasión y
La justificación de mis errores
Ni tampoco rendirme ansioso
Ante la facilidad de la autoflagelación.
No más premisas autodestructivas
Ni pensamientos que me hagan daño.
Lo hecho, hecho está y punto.
La vida continúa y nada lo va a impedir
Y eso es lo que realmente importa
Que desde hoy buscaré de todas
Las maneras posibles sentirme bien.
a mis espaldas
y los brazos devorados
por los mosquitos
de la Riviera Maya
me siento a escribir
las cosas que pienso
en este cinco de julio
del año de la verdad.
Mi vida no es completa
Lo sé, pero nadie la tiene
Como quisiera y menos
En estos tiempos de
Globalidades y maquillajes
De cuerpo y de conciencia.
Yo solo voy pasito a paso
Buscándome, sabiéndome,
quitando piedra por piedra
Lo que una vez fueron escombros.
Empezar es ya un hecho real
Y un deseo de revertir la opresión
Y la esclavización de los sentidos
De lo que se puede expresar o
De todo que lo que nunca se dice.
Buscar en mí mismo la felicidad
La tranquilidad y la calma.
Empezar desde adentro, queriéndome
Eliminando de mi mente las ideas
Que me entristecen y me duelen
Y cambiarlas por pensamientos
Que me construyan y me amen.
Ni los grupos y el psiquiatra pueden
Ni podrán jamás entrar en mi cerebro
Y construir mis pensamientos
Ni tampoco serán capaces de parir
Mis ideas y mis sentimientos.
Nada ni nadie lo podrán hacer
Ni los psicofármacos ni los 12 pasos
Ni la identificación ni el análisis
Exhaustivo de mis polaridades
Sentado en el una silla o un diván.
Soy yo y mi intelecto poderoso
Mi conciencia emergente y mi
Amor incondicional por mí mismo.
Ya no estoy para complacer a nadie
Y las enmiendas serán para mi cuerpo
Y para mi ser interior que hoy empieza
A dominar este montón de huesos
Y piel achacados por el paso del tiempo.
Nunca es tarde y menos aún que
Todavía siento la incontenible
Gana de vivir y sentir la felicidad.
Requiero tener paciencia y constancia
No desfallecer ni hundirme en el pozo
Profundo de la autocompasión y
La justificación de mis errores
Ni tampoco rendirme ansioso
Ante la facilidad de la autoflagelación.
No más premisas autodestructivas
Ni pensamientos que me hagan daño.
Lo hecho, hecho está y punto.
La vida continúa y nada lo va a impedir
Y eso es lo que realmente importa
Que desde hoy buscaré de todas
Las maneras posibles sentirme bien.