Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Peligra el sol de la vida
y a golpes voy comprendiendo
cómo viene compitiendo
la maldad en su crecida.
Viene rauda y decidida
la virtud a consolarme,
viene santa a desatarme
y a mostrarme la salida.
Peligra el viento fecundo
-volviose simple su brisa-
maniatado por la prisa
llega herido y moribundo.
La virtud llega al segundo
a soplar luz a mi vela,
hincha el globo de su tela
en un resplandor profundo.
Peligra el verso valiente
ante la rima maldita,
la que fatal se recita
con vacuidad decadente.
La virtud llega candente
para dar todo el sentido
al poema conseguido
tras sentirlo plenamente.
Peligra el buen sentimiento
frente al dolor y la muerte
y abandonado a su suerte
no conmemora el momento.
La virtud le da sustento
y la enseñanza precisa,
le propone una sonrisa
sin ningún comedimiento...
Peligra el sol de la vida...
Virtud le da alumbramiento.
y a golpes voy comprendiendo
cómo viene compitiendo
la maldad en su crecida.
Viene rauda y decidida
la virtud a consolarme,
viene santa a desatarme
y a mostrarme la salida.
Peligra el viento fecundo
-volviose simple su brisa-
maniatado por la prisa
llega herido y moribundo.
La virtud llega al segundo
a soplar luz a mi vela,
hincha el globo de su tela
en un resplandor profundo.
Peligra el verso valiente
ante la rima maldita,
la que fatal se recita
con vacuidad decadente.
La virtud llega candente
para dar todo el sentido
al poema conseguido
tras sentirlo plenamente.
Peligra el buen sentimiento
frente al dolor y la muerte
y abandonado a su suerte
no conmemora el momento.
La virtud le da sustento
y la enseñanza precisa,
le propone una sonrisa
sin ningún comedimiento...
Peligra el sol de la vida...
Virtud le da alumbramiento.