Mediocielo
Poeta fiel al portal
Siete Guerreros desfilan al Purgatorio,
perpetrando la invisible frontera
que rodea la inmundicia con lo Santo.
Primer caballero Soberbia desmiente
llegar con laurel a quien no le ofende;
pero es Humilde quien en su protesta
presenta la nada en su vestimenta.
Aparece Avaricia tapando su hucha,
alegando estar limpio de toda usura,
mientras llora suelto al Generoso
con el cual sobornar a la tribuna.
Apetitoso juego de abrazos y besos
brindaba Lujuria con los del estrado;
pudor y censura para el Casto,
aislado de carnes tachadas de escándalo.
Por la puerta del juzgado, puño en alza,
entra Iracundo mostrando su traza;
Paciente tormento el sereno adversario
que aguarda en el banco a ser sentenciado.
Siento importunarle mi alma hambrienta,
reserve la Gula festejándola en la hoguera;
mientras Templanza, de escuálido aspecto,
compartía su almuerzo junto a San Pedro.
Envidia lo observa con babas de rabia
odiando la dicha que a aquel le amparaba.
Un extraño Caritativo dulcemente lo amansa
regalándole su alma para aplacar su Karma.
¡No la quiero, no me agobies que ardo en sudores,
que Pereza desplazarme y darte mis honores!
Mas es Diligente que con prontitud de ánimo,
recoge el encargo con sumo agrado.
Siete eran y todos humanos;
expulsados por los Santos al Averno.
.........
Cruzadas irrumpen los pasos con llantos,
y los "buenos".... acribillan cuervos con Credos....
perpetrando la invisible frontera
que rodea la inmundicia con lo Santo.
Primer caballero Soberbia desmiente
llegar con laurel a quien no le ofende;
pero es Humilde quien en su protesta
presenta la nada en su vestimenta.
Aparece Avaricia tapando su hucha,
alegando estar limpio de toda usura,
mientras llora suelto al Generoso
con el cual sobornar a la tribuna.
Apetitoso juego de abrazos y besos
brindaba Lujuria con los del estrado;
pudor y censura para el Casto,
aislado de carnes tachadas de escándalo.
Por la puerta del juzgado, puño en alza,
entra Iracundo mostrando su traza;
Paciente tormento el sereno adversario
que aguarda en el banco a ser sentenciado.
Siento importunarle mi alma hambrienta,
reserve la Gula festejándola en la hoguera;
mientras Templanza, de escuálido aspecto,
compartía su almuerzo junto a San Pedro.
Envidia lo observa con babas de rabia
odiando la dicha que a aquel le amparaba.
Un extraño Caritativo dulcemente lo amansa
regalándole su alma para aplacar su Karma.
¡No la quiero, no me agobies que ardo en sudores,
que Pereza desplazarme y darte mis honores!
Mas es Diligente que con prontitud de ánimo,
recoge el encargo con sumo agrado.
Siete eran y todos humanos;
expulsados por los Santos al Averno.
.........
Cruzadas irrumpen los pasos con llantos,
y los "buenos".... acribillan cuervos con Credos....