shalomda
Poeta asiduo al portal
Nadie se sienta en la mesa de vanesa,
Sin comer una milanesa.
Ella, con mucha pereza,
Se lleva a la boca una cereza.
Aunque cuando llama, su voz no pesa,
Canta sola con mucha firmeza;
Para nadie es sorpresa,
Que lo haga todo con mucha destreza.
Lleva un lazo rosa en la cabeza,
Si fuera por ella, cambiaría su riqueza
Por tener un vestido de princesa,
Y dar un paseo en tirolesa.
Sin comer una milanesa.
Ella, con mucha pereza,
Se lleva a la boca una cereza.
Aunque cuando llama, su voz no pesa,
Canta sola con mucha firmeza;
Para nadie es sorpresa,
Que lo haga todo con mucha destreza.
Lleva un lazo rosa en la cabeza,
Si fuera por ella, cambiaría su riqueza
Por tener un vestido de princesa,
Y dar un paseo en tirolesa.