Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Van las pisadas entretejiendo huellas
en polvo y arena movedizas,
dejando ansias naturales de estrellas
y desnudos suspiros de nodrizas,
infinitas miradas de ojos esclavos e increíbles
los deseos incansables.
Van transitando un nuevo camino
golpeándose el pecho orgullecido,
de honores oscurecidos y envidia en su destino,
mezquinos sentimentalismos en el olvido
que dejan al reflejar un brillo opaco,
como un recitar de loco.
Se exprime el intelecto
la magistral seducción del dilema,
pasa la distante resistencia al brillo perfecto
con los pies torcidos un sistema.
como marioneta que se desprende de su hilo,
como brillo de arcilla con pesgostes de yeso su estilo
se funde una escultural y hermosa figura,
que debe ser solo en su interior la hermosura.
en polvo y arena movedizas,
dejando ansias naturales de estrellas
y desnudos suspiros de nodrizas,
infinitas miradas de ojos esclavos e increíbles
los deseos incansables.
Van transitando un nuevo camino
golpeándose el pecho orgullecido,
de honores oscurecidos y envidia en su destino,
mezquinos sentimentalismos en el olvido
que dejan al reflejar un brillo opaco,
como un recitar de loco.
Se exprime el intelecto
la magistral seducción del dilema,
pasa la distante resistencia al brillo perfecto
con los pies torcidos un sistema.
como marioneta que se desprende de su hilo,
como brillo de arcilla con pesgostes de yeso su estilo
se funde una escultural y hermosa figura,
que debe ser solo en su interior la hermosura.