Me niegas lo que respiro,
ofreciéndome el oxígeno,
me tumbas sobre tu lecho,
me abrazas contra tus senos.
Siento tu corazón palpitar,
enredado entre éstos besos,
y huyen a toda prisa,
los recuerdos más perversos.
Me tienes porque te tengo,
abrazado aquí en mi pecho,
respiramos el oxígeno,
que desprenden nuestros cuerpos.
Pasajeros del tiempo,
viajantes de ida y vuelta,
dando tumbos,
sobre éste lecho hirviendo.
De nada vale quererte,
si no me retienes siempre,
dentro de tus pensamientos.
Algo más que ese silencio,
que nos mantiene despiertos,
es éste amor tan perverso,
clamándonos la atención,
los más claros sentimientos.
© Igna
ofreciéndome el oxígeno,
me tumbas sobre tu lecho,
me abrazas contra tus senos.
Siento tu corazón palpitar,
enredado entre éstos besos,
y huyen a toda prisa,
los recuerdos más perversos.
Me tienes porque te tengo,
abrazado aquí en mi pecho,
respiramos el oxígeno,
que desprenden nuestros cuerpos.
Pasajeros del tiempo,
viajantes de ida y vuelta,
dando tumbos,
sobre éste lecho hirviendo.
De nada vale quererte,
si no me retienes siempre,
dentro de tus pensamientos.
Algo más que ese silencio,
que nos mantiene despiertos,
es éste amor tan perverso,
clamándonos la atención,
los más claros sentimientos.
© Igna