Mientras permanecía él huía, lo perseguía,
y el presente nunca podía presentarse.
¡Ya no me mereces tanto!, a veces te atrapo y te dejo ir
¡Te aprieto, te grito!, te aprecio; pero siempre te dejo ir.
De tanto en tanto donde vuelvo es al presente
Cuando asechar al futuro deja de ser tan lógico,
Vuelvo solo para emprender el viaje que imagine antes de volver.
y el presente nunca podía presentarse.
¡Ya no me mereces tanto!, a veces te atrapo y te dejo ir
¡Te aprieto, te grito!, te aprecio; pero siempre te dejo ir.
De tanto en tanto donde vuelvo es al presente
Cuando asechar al futuro deja de ser tan lógico,
Vuelvo solo para emprender el viaje que imagine antes de volver.
Última edición: