Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Parte I : Pasado.
El insomnio se volvía natural en su vida
Más natural que una manzana,
más natural que el césped del campo.
Que una tarde de sol...
O que el abrazo de un amigo.
Se notó enemigo de si mismo.
Algo en el pozo más profundo de su alma
Lo invitó a cambiar...
A salir adelante y
Enfrentar al mundo.
Ese mundo tan inestable
Donde las caídas nunca cicatrizan
Y duelen más.
Casi tanto como las risas burlonas
que lo esperaban ver caer.
Repechando la colina de la vida
Confió en su aprendizaje
Abrió la puerta y corrió
de esas cuatro paredes frías
Que se cerraban cada vez más
Y cada ves lo asfixiaban más.
La libertad
son las piernas con las cuales nacés.
Primero, tus pasos son torpes
Y mordés el polvo más de una vez.
Con el tiempo podrás caminar
torpemente, para luego caminar
Grandes distancias,
Aprender y nutrir tu raíz.
Y correr...
Correr grandes prados
Siempre cayéndote,
Siempre parándote
Siempre volviendo a correr..
El sol te puede encandilar,
El viento te puede enfermar,
Pero sus rayos curan la tristeza
Y la brisa en tu piel,
Te cuenta que tan vivo estás.
El insomnio se volvía natural en su vida
Más natural que una manzana,
más natural que el césped del campo.
Que una tarde de sol...
O que el abrazo de un amigo.
Se notó enemigo de si mismo.
Algo en el pozo más profundo de su alma
Lo invitó a cambiar...
A salir adelante y
Enfrentar al mundo.
Ese mundo tan inestable
Donde las caídas nunca cicatrizan
Y duelen más.
Casi tanto como las risas burlonas
que lo esperaban ver caer.
Repechando la colina de la vida
Confió en su aprendizaje
Abrió la puerta y corrió
de esas cuatro paredes frías
Que se cerraban cada vez más
Y cada ves lo asfixiaban más.
La libertad
son las piernas con las cuales nacés.
Primero, tus pasos son torpes
Y mordés el polvo más de una vez.
Con el tiempo podrás caminar
torpemente, para luego caminar
Grandes distancias,
Aprender y nutrir tu raíz.
Y correr...
Correr grandes prados
Siempre cayéndote,
Siempre parándote
Siempre volviendo a correr..
El sol te puede encandilar,
El viento te puede enfermar,
Pero sus rayos curan la tristeza
Y la brisa en tu piel,
Te cuenta que tan vivo estás.