guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Las notas tocaron el réquiem
Con las cuerdas de oro,
De los dedos sale la sangre,
De los ojos las lagrimas del impuro
Querer de una no madre
No seas tan niño,
Eres un adulto sin gracia ni ritmo,
Eres como los millares que lloran en un rincón,
Estas esposado con los mitos
Pero no eres mas que un divorciado del amor
No seas asesina princesa,
No robes ni juegues con mi burguesa pobreza,
Candida mentira olvidada en la maleza
Y los males de tu impureza
Tu riqueza es blasfema materialista,
Tus cadenas de mithril enmarcan la realeza
De quien perdió la tierra impresionista
En un proletariado de engaño y asperezas
Puede que desnudo este,
Escuchando la lira del vacío,
Tus notas, el réquiem, las voces.
Puede que haga frío al tomar tu beso
Como muestra del anticuerpo llamado deseo
Puede que sea lo que tu anheles,
Puede que el frío venga de usted
Tu sublime anhelo; el de ser amante,
El de llamarme soledad a la hora del sexo
Frente al espejo que dibuja un único reflejo;
El suyo animal, el mío fantasmal, el nuestro
Bellamente muerto
Con las cuerdas de oro,
De los dedos sale la sangre,
De los ojos las lagrimas del impuro
Querer de una no madre
No seas tan niño,
Eres un adulto sin gracia ni ritmo,
Eres como los millares que lloran en un rincón,
Estas esposado con los mitos
Pero no eres mas que un divorciado del amor
No seas asesina princesa,
No robes ni juegues con mi burguesa pobreza,
Candida mentira olvidada en la maleza
Y los males de tu impureza
Tu riqueza es blasfema materialista,
Tus cadenas de mithril enmarcan la realeza
De quien perdió la tierra impresionista
En un proletariado de engaño y asperezas
Puede que desnudo este,
Escuchando la lira del vacío,
Tus notas, el réquiem, las voces.
Puede que haga frío al tomar tu beso
Como muestra del anticuerpo llamado deseo
Puede que sea lo que tu anheles,
Puede que el frío venga de usted
Tu sublime anhelo; el de ser amante,
El de llamarme soledad a la hora del sexo
Frente al espejo que dibuja un único reflejo;
El suyo animal, el mío fantasmal, el nuestro
Bellamente muerto