En un lugar donde el tiempo es de espejo
y los caminos son ríos que nunca existieron
hay un reflejo que siempre se repite
como si estuviera hablando de si mismo.
El espejo y el reflejo, en eterna lucha contrafáctica,
donde uno siempre encuentra lo que no busca
y el otro busca incansable lo que jamás encuentra
fragmentan, día tras día, en el ser del hombre, su realidad.
Sólo aquellos que se atreven a perderse,
justo ahí dónde la razón claudica y la locura reina,
pueden encontrarse hacia dentro y hacia afuera
más allá del espejo, más allá del reflejo.
y los caminos son ríos que nunca existieron
hay un reflejo que siempre se repite
como si estuviera hablando de si mismo.
El espejo y el reflejo, en eterna lucha contrafáctica,
donde uno siempre encuentra lo que no busca
y el otro busca incansable lo que jamás encuentra
fragmentan, día tras día, en el ser del hombre, su realidad.
Sólo aquellos que se atreven a perderse,
justo ahí dónde la razón claudica y la locura reina,
pueden encontrarse hacia dentro y hacia afuera
más allá del espejo, más allá del reflejo.