ELECTRA
Poeta fiel al portal
Pese a mi obstinada rebeldía
de no querer que despunte el día,
pronto abrirá la mañana,
ya veo un haz de luz
que se rie de mí
a través de la ventana.
De nada vale ya
ver el llanto correr
por detener la alborada,
la noche se ha ido,
cual se ha ido mi fe,
no pude atar el tiempo a esta cama,
condenada estoy a ti,
a tu querer,
aunque no te ame,
aunque tu amor me mata,
quise salvarme ayer
de caer en el abismo
y me aferré a la primera soga
que colgaba,
pero sin darme cuenta
me enredé en la madeja
tejiendo tan enorme telaraña,
ya nada puedo hacer,
por nada quiero herirte
cuando me rescataste de las aguas,
mucho me amas, lo sé
y bien debo cumplirte,
aunque te dé mi cuerpo
mas no te dé mi alma.
Pronto va a amanecer,
la noche ya se apaga,
a tí me entregaré
ante un altar o un juez
para pagar la deuda que me embarga
¿Seré feliz? no sé,
en vano he de pensar
si no podré cambiar
con mi pensar, ya nada.
tan sólo me consuela
tener certeza que
frustrado habrá quedado
mi anhelo de mujer
pero habré conseguido
lo mucho que soñaba,
tal vez aprenda a amarte,
me acostumbre a tu ser
o tal vez muera de una vez,
como lo estoy haciendo
esta mañana.
de no querer que despunte el día,
pronto abrirá la mañana,
ya veo un haz de luz
que se rie de mí
a través de la ventana.
De nada vale ya
ver el llanto correr
por detener la alborada,
la noche se ha ido,
cual se ha ido mi fe,
no pude atar el tiempo a esta cama,
condenada estoy a ti,
a tu querer,
aunque no te ame,
aunque tu amor me mata,
quise salvarme ayer
de caer en el abismo
y me aferré a la primera soga
que colgaba,
pero sin darme cuenta
me enredé en la madeja
tejiendo tan enorme telaraña,
ya nada puedo hacer,
por nada quiero herirte
cuando me rescataste de las aguas,
mucho me amas, lo sé
y bien debo cumplirte,
aunque te dé mi cuerpo
mas no te dé mi alma.
Pronto va a amanecer,
la noche ya se apaga,
a tí me entregaré
ante un altar o un juez
para pagar la deuda que me embarga
¿Seré feliz? no sé,
en vano he de pensar
si no podré cambiar
con mi pensar, ya nada.
tan sólo me consuela
tener certeza que
frustrado habrá quedado
mi anhelo de mujer
pero habré conseguido
lo mucho que soñaba,
tal vez aprenda a amarte,
me acostumbre a tu ser
o tal vez muera de una vez,
como lo estoy haciendo
esta mañana.