Horacio_Chinaski
Poeta recién llegado
«El tema del cuento era siempre la guerra,
pero a la guerra no se la mencionaba nunca».
Ernest Hemingway.
Para qué Bach,
si ya no hay cerebro.
Si ya nadie hace acrobacias
contra el academicismo,
ya nadie contra el conformismo,
contra la libertad de su democracia,
contra la enfiteusis de nuestra vida.
Para qué Wagner,
si ya no hay entrañas.
Si ahora devolvemos los botellines
y ya no vuelan hacia sus cabezas
después de beberlos.
Si los contenedores sirven al hombre
para recuperar la comida robada
y ya nadie les prende fuego.
Para qué Mozart.
Para qué el segundo nocturno de Chopin.
Si ya no pintamos de blanco
nuestras noches de insomnio,
si tu lengua no dibuja el hueco de mis oblicuos
ni tu desnudo llena mi vacío espacio-temporal,
si ni siquiera el éxtasis del deber cumplido
en esos hilos que manchan tu manzana de Venus.
Dime, amor:
para qué Beethoven,
para qué Tchaikovsky,
si ya no pueden salvar a los muertos.