Nada Vratovic
Poeta recién llegado
¿Para qué dormir
si os arrodilláis a los pies de mi cama
con los ojos como platos
y las uñas clavadas en mis sábanas?
Y luego susurráis
y laméis mis huesos con murmullos atropellados que apenas entiendo.
¿Para qué dormir
si aún fuera de mi cuerpo
veo cómo os encaramáis sobre él
y grabáis en la piel rezos demenciales
que al amanecer han conseguido calar
incluso en los pocos rincones que permanecían vírgenes?
¿Para qué dormir
si sólo veré lo que durante el día
me esfuerzo por ofrecer al sol
a cambio de unos ojos color rosa?
La luna
(¡tan hija de puta!)
sonríe con esos labios en forma de cruz
y se echa a vuestro lado
junto a mi yo-cáscara.
No puedo hacer más que observar en silencio desde el techo,
igual que los demás fantasmas,
cómo convertís el reflejo de lo que una vez quise ser
en lo que en realidad modelaron las entrañas de Cronos
como parte de su perturbada corte.
Dios
tenía un plan
tal y como lo tuvo para su ángel favorito,
y os envía a vosotros para que no me salga del camino.
si os arrodilláis a los pies de mi cama
con los ojos como platos
y las uñas clavadas en mis sábanas?
Y luego susurráis
y laméis mis huesos con murmullos atropellados que apenas entiendo.
¿Para qué dormir
si aún fuera de mi cuerpo
veo cómo os encaramáis sobre él
y grabáis en la piel rezos demenciales
que al amanecer han conseguido calar
incluso en los pocos rincones que permanecían vírgenes?
¿Para qué dormir
si sólo veré lo que durante el día
me esfuerzo por ofrecer al sol
a cambio de unos ojos color rosa?
La luna
(¡tan hija de puta!)
sonríe con esos labios en forma de cruz
y se echa a vuestro lado
junto a mi yo-cáscara.
No puedo hacer más que observar en silencio desde el techo,
igual que los demás fantasmas,
cómo convertís el reflejo de lo que una vez quise ser
en lo que en realidad modelaron las entrañas de Cronos
como parte de su perturbada corte.
Dios
tenía un plan
tal y como lo tuvo para su ángel favorito,
y os envía a vosotros para que no me salga del camino.
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