• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Papel

Alfie Arellano

Poeta recién llegado
Hoy busco mi remordimiento en este papel,
mi sucia piel reclama tu sucio olor a miel
y mi mente viaja lejos, a un lugar extraño;
a un lugar en donde ya no sufro daños.

Y a pesar del pasar de todos estos años
me mantengo fuerte, quitando los fallos.
La pluma fluye sola, yo soy el instrumento,
de esta melancolía, de este pobre juramento;

mi camino ya no es nada siniestro, en serio,
pues aprendí a quererlo y a hacerlo mi templo.
Ya recorrí todo el infierno y también aquel cielo
y aún me pregunto cómo es que no te encuentro.

Ya no pierdo mi tiempo desde que corté mis alas,
ya no busco dinero desde que dejé las trampas
y mis ideas se desatan al ritmo que yo vaya;
llaga tras llaga, la esperanza cansada no se marcha

pues volví a ser yo, una pobre y triste mancha;
los recuerdos hace tiempo que no me matan.
Todos los reproches los guardé en un viejo cofre,
perdí la llave, voy sin nada en el tiempo que no avanza.

El reloj no marca nada, ni horas ni segundos,
marca tropiezos y también miradas levantadas.
He roto cadenas, he quitado vendas necias
manchadas con esta vil sangre de poeta.
 
Hoy busco mi remordimiento en este papel,
mi sucia piel reclama tu sucio olor a miel
y mi mente viaja lejos, a un lugar extraño;
a un lugar en donde ya no sufro daños.

Y a pesar del pasar de todos estos años
me mantengo fuerte, quitando los fallos.
La pluma fluye sola, yo soy el instrumento,
de esta melancolía, de este pobre juramento;

mi camino ya no es nada siniestro, en serio,
pues aprendí a quererlo y a hacerlo mi templo.
Ya recorrí todo el infierno y también aquel cielo
y aún me pregunto cómo es que no te encuentro.

Ya no pierdo mi tiempo desde que corté mis alas,
ya no busco dinero desde que dejé las trampas
y mis ideas se desatan al ritmo que yo vaya;
llaga tras llaga, la esperanza cansada no se marcha

pues volví a ser yo, una pobre y triste mancha;
los recuerdos hace tiempo que no me matan.
Todos los reproches los guardé en un viejo cofre,
perdí la llave, voy sin nada en el tiempo que no avanza.

El reloj no marca nada, ni horas ni segundos,
marca tropiezos y también miradas levantadas.
He roto cadenas, he quitado vendas necias
manchadas con esta vil sangre de poeta.
Un pasado lleno de remordimientos y recuerdos dolorosos.

Saludos
 
Atrás
Arriba