... cuando era como una cornisa lentísima repleta de pajarillos rumiantes,
el trino por trueno y orilla pena enladrillada,
y escarbar el pecho cual tronera u hoyo exaltado,
y ella cual la lagartija finísima y altísima,
los vientos brillantes y los molinos de amor…
y el esqueleto amarillo los acordes amarillos,
los chances a la manera de revoltijo,
el trote verde camino al mercado,
el camino por el Mar Rojo
y ese pantano al fondo de nuestros recuerdos...