viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:1c05964e18]Vendo ricas palabras
de todos los sabores.
Me supuran por las manos,
me salivan por la boca,
me rebosan de la mente.
Son figuras fulgurantes
de piedad hipócrita,
valientes saetas
de ególatra orgullo,
losas de plomo eterno,
y alas estúpidas,
etéreas y vanas.
Descubro algunas temblorosas
en la mugre, bajo mis uñas.
Hablan de justicia, de principios
No les hago caso,
son sucias, impertinentes.
Me invento vocablos
y los visto de mármol.
Se me escapan algunos
y me delatan vanidoso.
Pero no me importa.
Al cabo del día,
el silencio ha sido
un trámite escaso,
leve, sin peso ni voto.
Lluevo palabras rabioso
y apenas permito tiempo
para digerir mis estupideces.
Como estas,
que te entretienen.
Acabas la lectura,
y comprendes que no te aportan
ni un ápice novedoso.
Ni una sola razón
para seguir leyéndome.[/center:1c05964e18]
de todos los sabores.
Me supuran por las manos,
me salivan por la boca,
me rebosan de la mente.
Son figuras fulgurantes
de piedad hipócrita,
valientes saetas
de ególatra orgullo,
losas de plomo eterno,
y alas estúpidas,
etéreas y vanas.
Descubro algunas temblorosas
en la mugre, bajo mis uñas.
Hablan de justicia, de principios
No les hago caso,
son sucias, impertinentes.
Me invento vocablos
y los visto de mármol.
Se me escapan algunos
y me delatan vanidoso.
Pero no me importa.
Al cabo del día,
el silencio ha sido
un trámite escaso,
leve, sin peso ni voto.
Lluevo palabras rabioso
y apenas permito tiempo
para digerir mis estupideces.
Como estas,
que te entretienen.
Acabas la lectura,
y comprendes que no te aportan
ni un ápice novedoso.
Ni una sola razón
para seguir leyéndome.[/center:1c05964e18]