Gaspar Nuñez
Poeta recién llegado
De cuchillas y navajas punzantes
se hacen mis ojos
al presenciar el desfilar de la carne,
de mares mi boca
al rozar mi rostro sus fantasmas.
Mis manos encadenan mis manos,
quizás abren puertas ajenas.
Entre tropezones intento convencerme
de que estoy bien,
de que por las noches no me abruman sus voces.
Carne tejida con hilos de púas
entre sueños y huesos, agrios,
de entrañas rojas, puras entrañas saladas..
Quien no apuñala pétalos por las mañanas,
quien no ofrece favores a las moscas,
no sabe de tu pulpa, carne.
Sin cubiertos no se vive.
Sin vapores no respiro.
se hacen mis ojos
al presenciar el desfilar de la carne,
de mares mi boca
al rozar mi rostro sus fantasmas.
Mis manos encadenan mis manos,
quizás abren puertas ajenas.
Entre tropezones intento convencerme
de que estoy bien,
de que por las noches no me abruman sus voces.
Carne tejida con hilos de púas
entre sueños y huesos, agrios,
de entrañas rojas, puras entrañas saladas..
Quien no apuñala pétalos por las mañanas,
quien no ofrece favores a las moscas,
no sabe de tu pulpa, carne.
Sin cubiertos no se vive.
Sin vapores no respiro.