valentino arrabal
Poeta recién llegado
Afuera y muy afuera
Pedazo a pedazo, el trino lúgubre
En el falso orto matutino
Y los cándidos oídos de las mariposas
Tintinean entre sí en la negra neblina.
Y en la alta y dormida atmósfera
El canto sonámbulo y orgiástico de los pájaros,
Abajo, muy abajo, o el vacilante filo del eco
O las chorreadas soledades de los nidos vacíos.
Por dentro
Sangre negra y la venas como látigos
Los nervios trenzados al alma
Y el soplo de la rosa al seco corazón;
Los extraviados pájaros anidan en los huesos
Mórbidas tristezas y temblores de muerte
Y las lágrimas aprisionadas por la cicatriz en los ojos
Esperan
El espeso volumen del polvo
O la intriga erótica de las mariposas.
Pedazo a pedazo, el trino lúgubre
En el falso orto matutino
Y los cándidos oídos de las mariposas
Tintinean entre sí en la negra neblina.
Y en la alta y dormida atmósfera
El canto sonámbulo y orgiástico de los pájaros,
Abajo, muy abajo, o el vacilante filo del eco
O las chorreadas soledades de los nidos vacíos.
Por dentro
Sangre negra y la venas como látigos
Los nervios trenzados al alma
Y el soplo de la rosa al seco corazón;
Los extraviados pájaros anidan en los huesos
Mórbidas tristezas y temblores de muerte
Y las lágrimas aprisionadas por la cicatriz en los ojos
Esperan
El espeso volumen del polvo
O la intriga erótica de las mariposas.