donalph
Poeta recién llegado
Se siente haber estado acá
y oído otra voz
en esta misma
página setentaisiete.
Por consecuencia,
hacemos referencia a esta sensación
como escuchada en el preciso instante
que una voz resulta desconocida.
Esa voz del futuro
es una recolección
o dicho, de otra forma,
otro recuerdo,
digamos que son similitudes
con efectos.
Sucede con cada
paso atrás esta melancolía,
tenebrosa escarapelada
del cuerpo, tal como si se viera
un fantasma de carne y hueso
y se pudiera tocar,
toco así esta página sesentaisiete
y meto el dedo en su hendidura,
un silbido sale con mi dedo.
El silbido suena a nombre
de lo que estuvo acá,
de lo que resulta tan familiar
y no aparece,
el lector se desconcierta
y; sin embargo,
toca y reconoce su ausencia
triplicada en la nueva hoja,
página sesentaisiete.
Quizá, sólo yo lo recuerde
o crea recordarlo perdido el año
y pasada esta página
volver a ella nuevamente.
¿Por qué lo haría? ¿No es acaso imposible
y el poema, que estuvo aquí,
ya se habría desvanecido en mi memoria?
¿Respetaría el público, un poema sobre otro
que sea el original?
¡Quizá, en la página setentaiocho!
Donde caiga más en gracia y por fin se revele
la exposición primera que vuelva de su paseo.
Se siente haber estado acá
y oído otra voz
en esta misma
página setentaisiete,
ahora setentainueve.
y oído otra voz
en esta misma
página setentaisiete.
Por consecuencia,
hacemos referencia a esta sensación
como escuchada en el preciso instante
que una voz resulta desconocida.
Esa voz del futuro
es una recolección
o dicho, de otra forma,
otro recuerdo,
digamos que son similitudes
con efectos.
Sucede con cada
paso atrás esta melancolía,
tenebrosa escarapelada
del cuerpo, tal como si se viera
un fantasma de carne y hueso
y se pudiera tocar,
toco así esta página sesentaisiete
y meto el dedo en su hendidura,
un silbido sale con mi dedo.
El silbido suena a nombre
de lo que estuvo acá,
de lo que resulta tan familiar
y no aparece,
el lector se desconcierta
y; sin embargo,
toca y reconoce su ausencia
triplicada en la nueva hoja,
página sesentaisiete.
Quizá, sólo yo lo recuerde
o crea recordarlo perdido el año
y pasada esta página
volver a ella nuevamente.
¿Por qué lo haría? ¿No es acaso imposible
y el poema, que estuvo aquí,
ya se habría desvanecido en mi memoria?
¿Respetaría el público, un poema sobre otro
que sea el original?
¡Quizá, en la página setentaiocho!
Donde caiga más en gracia y por fin se revele
la exposición primera que vuelva de su paseo.
Se siente haber estado acá
y oído otra voz
en esta misma
página setentaisiete,
ahora setentainueve.