lesmo
Poeta veterano en el portal
Las formas voluptuosas de la noche
ya se visten su traje con arrugas,
son los pliegues del manto de las sombras,
son placeres tornándose en conjura.
Con un soplo el aliento del oriente
ha arrancado de cuajo la capucha
mostrando sin piedad en el suburbio
que no todas las calles se dibujan.
Los fríos o el calor no dan lo mismo
para el hambre que es cosa que madruga,
ni afanarse en lo mismo da lo mismo
al perder o ganar la eterna lucha.
Así brota de nuevo otra mañana
de otro día neonato que estrangula
a mentes navegantes en las barcas
de tristezas por aguas taciturnas.
El transcurso del tiempo inexorable
a la tarde convierte en más oscura
y el número de aquellos que se fueron
se cuenta en el rodar de la fortuna.
Las formas voluptuosas de la noche
con sus trajes enseñan más que ocultan
ya se ven paseando en las esquinas
para ver si ahuyentan amarguras.
ya se visten su traje con arrugas,
son los pliegues del manto de las sombras,
son placeres tornándose en conjura.
Con un soplo el aliento del oriente
ha arrancado de cuajo la capucha
mostrando sin piedad en el suburbio
que no todas las calles se dibujan.
Los fríos o el calor no dan lo mismo
para el hambre que es cosa que madruga,
ni afanarse en lo mismo da lo mismo
al perder o ganar la eterna lucha.
Así brota de nuevo otra mañana
de otro día neonato que estrangula
a mentes navegantes en las barcas
de tristezas por aguas taciturnas.
El transcurso del tiempo inexorable
a la tarde convierte en más oscura
y el número de aquellos que se fueron
se cuenta en el rodar de la fortuna.
Las formas voluptuosas de la noche
con sus trajes enseñan más que ocultan
ya se ven paseando en las esquinas
para ver si ahuyentan amarguras.