Martín Renán
Poeta adicto al portal
Esta noche
rezo por un dios que no veo
y me ignora,
pero nadie tiene otro dios mejor
y me fío de ello.
Me hago de un empleo para comprar más deudas.
En mi guarida me quito el habla,
y en solitario
no confeso
de haber mentido tanto.
De pronto
quiero estar vivo un poco,
pero es posible
huir
mientras así sea.