humanoide
Poeta fiel al portal
Ópalo de fuego
Recorriendo el vértice de tu par anómalo,
la suave silueta de su ausencia de color,
el alicaído vuelo de tu nula libertad
y el apagado fuego en tu cristal de Ópalo;
oso tocar la suavidad de tu plumaje
que vuelto ceniza intenta liberar,
remontar de nuevo lo azul del cielo,
lugar en el que oculto mora tu linaje.
Beso la roja raíz de tu mortal sacrificio,
bebo de la salada incertidumbre de tu actos,
escucho el latir de tu sentencia de vida
intentando borrar de tu piel el maleficio.
Tu muda sonrisa sin voz ni melodía,
acalla el eco rebotando en mi silencio…
¡En verdad eres bella maldita!
Criatura celestial caída por la envidia;
reniegas ahora de la inmortalidad,
quieres vivir, sangrar y morir,
pretendes ser poseída por un mortal
con tu altiva imagen de deidad.
¿Porque me elegiste maldita?
¿Porque haz marcado con tu Ópalo mi pecho?
¿No vez que me quema por dentro?
¡En verdad eres bella maldita!