Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miro hacia el horizonte tras los cristales lluviosos, que se ahúman por el vapor de mi té caliente, y sonrío recordando aquellas risas de los días rosas. De los días de inocencia, cuando no existía a penas mañana pero sin embargo, estaba aun repleta de primaveras por llegar…
El día gris también cubre mi sonrojo cuando pienso en aquellos instantes irresponsables, dónde a penas quiero reconocerme, pero que al fin, también son parte de mi libro, al fin, también han dejado estas marcas que impresas están en mi piel…
Y cuando una gotita de lluvia juega a despistarme y corre extraviada por el cristal, y la sigo con mi dedo , me trae recuerdos de mis lágrimas en los días tristes. Gotitas más ligeras por la sal que ellas y entonces le gano la carrera…A ella y a la tristeza. Aun quedan días lluviosos, vamos con calma...
Dibujo en el cristal, algo parecido a mi vida, con un conjunto de historias escritas.
La comparo con un puñado de hojas de calendario
Siete jornadas seguidas
Cuatro cambios de luna, al igual que ella, yo, a veces del todo iluminada, otras en total oscuridad, otras, mostrando mi mejor cara, en fin, según el día.
Y otra vuelta al sol y yo cuento mis años según los pasos que doy en cada estación. Y sin darme cuenta han pasado ¿cuántas estaciones…?
En una sola jornada, en unos pocos metros de vida, te gozas con unos novios, con brillos y cánticos de boda.
Te llenas de ternura con el llanto de un recién nacido, que a gritos pide alimento para comenzar la carrera. ,
Y se te parte en dos la alegría al abrirse una porción de tierra para tragarse un ataúd lleno de una vida muerta.
En fin..
Termino mi té, me encojo de hombros, olvido los recuerdos, y con una leve sonrisa, comienzo a coleccionar otros…
SHA.
El día gris también cubre mi sonrojo cuando pienso en aquellos instantes irresponsables, dónde a penas quiero reconocerme, pero que al fin, también son parte de mi libro, al fin, también han dejado estas marcas que impresas están en mi piel…
Y cuando una gotita de lluvia juega a despistarme y corre extraviada por el cristal, y la sigo con mi dedo , me trae recuerdos de mis lágrimas en los días tristes. Gotitas más ligeras por la sal que ellas y entonces le gano la carrera…A ella y a la tristeza. Aun quedan días lluviosos, vamos con calma...
Dibujo en el cristal, algo parecido a mi vida, con un conjunto de historias escritas.
La comparo con un puñado de hojas de calendario
Siete jornadas seguidas
Cuatro cambios de luna, al igual que ella, yo, a veces del todo iluminada, otras en total oscuridad, otras, mostrando mi mejor cara, en fin, según el día.
Y otra vuelta al sol y yo cuento mis años según los pasos que doy en cada estación. Y sin darme cuenta han pasado ¿cuántas estaciones…?
En una sola jornada, en unos pocos metros de vida, te gozas con unos novios, con brillos y cánticos de boda.
Te llenas de ternura con el llanto de un recién nacido, que a gritos pide alimento para comenzar la carrera. ,
Y se te parte en dos la alegría al abrirse una porción de tierra para tragarse un ataúd lleno de una vida muerta.
En fin..
Termino mi té, me encojo de hombros, olvido los recuerdos, y con una leve sonrisa, comienzo a coleccionar otros…
SHA.