Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Paso por los empedrados
por los viejos callejones
despavimentados
con niños mugrientos
sonriendo...A la nada.
Y ver como el cielo tan
negro se desvanece así
como las esperanzas
y juguetan con litros
de leche, y canicas
de piedras, y no ven
el desgarre de venas
el agujero enorme
en el pecho.
Y se les ven los
pulmones y
se ven supurar las heridas
mientras el cielo
combina con sus
pieles desnutridas
y sigo andando, viendo
sus mundos tan muertos
tan malditos, tan hambrientos
no de comida, de sueños
y muy, muy viejos deseos
huele a podredumbre
huele asqueroso
hay un olor a moho
huelen a sangre
sus ropas
estan tan equivocados
ya no respiran
ya no lloran.
Se consuelan con los
ángeles que llegan a ver
cruzar el cielo en una
oleada de melancolía
mezclada con dolor
y falsa alegría, y son tan
pero tan distantes, ni siquiera
se percatan de mi presencia
para ellos angustiante
y sus zapatos tan rotos
sus lenguas blancas
pero ya no existen
ya no existe nada
solo ruinas de lo que
algún dia fue una
ciudad, y el fin
los alcanzo y yo
sigo con inmortalidad.
Ahora si todo lo que conocí
se quedo en un violento
pensamiento lleno de
austeridad, aquellos siglos
tan mágicos, se han venido
a desmoronar, ahora por fin
yo tambien moriré, ya no
hay vida, solo devastación
y dolor permanente, un dolor
que hace mucho no sentía
y que ahora invade lo
que queda de mí.
Caminaré hasta que
un jinete me decapite
hasta que los perros
vuelvan a ladrar, hasta
que el cielo vuelva a su poscisión
original, hasta que esta miseria
me devuelva el olor a sangre.
por los viejos callejones
despavimentados
con niños mugrientos
sonriendo...A la nada.
Y ver como el cielo tan
negro se desvanece así
como las esperanzas
y juguetan con litros
de leche, y canicas
de piedras, y no ven
el desgarre de venas
el agujero enorme
en el pecho.
Y se les ven los
pulmones y
se ven supurar las heridas
mientras el cielo
combina con sus
pieles desnutridas
y sigo andando, viendo
sus mundos tan muertos
tan malditos, tan hambrientos
no de comida, de sueños
y muy, muy viejos deseos
huele a podredumbre
huele asqueroso
hay un olor a moho
huelen a sangre
sus ropas
estan tan equivocados
ya no respiran
ya no lloran.
Se consuelan con los
ángeles que llegan a ver
cruzar el cielo en una
oleada de melancolía
mezclada con dolor
y falsa alegría, y son tan
pero tan distantes, ni siquiera
se percatan de mi presencia
para ellos angustiante
y sus zapatos tan rotos
sus lenguas blancas
pero ya no existen
ya no existe nada
solo ruinas de lo que
algún dia fue una
ciudad, y el fin
los alcanzo y yo
sigo con inmortalidad.
Ahora si todo lo que conocí
se quedo en un violento
pensamiento lleno de
austeridad, aquellos siglos
tan mágicos, se han venido
a desmoronar, ahora por fin
yo tambien moriré, ya no
hay vida, solo devastación
y dolor permanente, un dolor
que hace mucho no sentía
y que ahora invade lo
que queda de mí.
Caminaré hasta que
un jinete me decapite
hasta que los perros
vuelvan a ladrar, hasta
que el cielo vuelva a su poscisión
original, hasta que esta miseria
me devuelva el olor a sangre.