AnonimamenteYo
Poeta adicto al portal
Olivos de ceniza, olivos de cal,
olivos de pena clavados al hueso,
retorcidos, ahorcados en su peso,
donde la tarde crece afilando su puñal.
¿Cuánta sed guarda el olivar?
¿Cuántas lunas muertas sobre el yeso?
Serenas sombras muerden con su beso
esta tierra seca, tierra sin sabor a mar.
Una lágrima verde fermenta en la rama,
el tronco negro vomita su hierro,
y bajo ellos, se entierra quien te ama.
Ni la lluvia los lava del silencioso tormento,
ni la vara que los manosea y derrama.
Son árboles que forjaron mi infancia:
de cal, piedra y entierro.
olivos de pena clavados al hueso,
retorcidos, ahorcados en su peso,
donde la tarde crece afilando su puñal.
¿Cuánta sed guarda el olivar?
¿Cuántas lunas muertas sobre el yeso?
Serenas sombras muerden con su beso
esta tierra seca, tierra sin sabor a mar.
Una lágrima verde fermenta en la rama,
el tronco negro vomita su hierro,
y bajo ellos, se entierra quien te ama.
Ni la lluvia los lava del silencioso tormento,
ni la vara que los manosea y derrama.
Son árboles que forjaron mi infancia:
de cal, piedra y entierro.