E. Zhdánovich.
Poeta recién llegado
Oh amo,
Abominable demonio,
De vehemente andar,
Provocador de los hombres,
Eterno guía de la humanidad.
Astuto seductor del pecado,
Amo y rey del disfraz.
Detestable para algunos,
Para nosotros,
Alguien digno de admirar.
Benevolente con tus paganos,
Tirano con tu rival.
Pero ya sea siervo o rival,
Las puertas de tu reino,
Acogen sin discriminar.
Cuya presencia culminante,
Es imprescindible,
Para las energías del universo balancear.
Abominable demonio,
De vehemente andar,
Provocador de los hombres,
Eterno guía de la humanidad.
Astuto seductor del pecado,
Amo y rey del disfraz.
Detestable para algunos,
Para nosotros,
Alguien digno de admirar.
Benevolente con tus paganos,
Tirano con tu rival.
Pero ya sea siervo o rival,
Las puertas de tu reino,
Acogen sin discriminar.
Cuya presencia culminante,
Es imprescindible,
Para las energías del universo balancear.
Última edición: