Javier Alánzuri
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tarde
se nota cansada,
la visita del bochorno
sin aviso previo
la tiene agobiada.
Se refugia tras un manto de nubes,
ofendida… enrabietada.
Como en un congreso de magos,
suenan truenos…
centellean relámpagos.
Al verla enfadada,
Noche
decide ayudarla
“Vuelve a casa,
pobrecita,
que ya me quedo yo,
vuelve y descansa”.
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