Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Aquí en la sala de espera estamos,
por vocación,
orillando las horas,
amalgamando sentidos
con devoción
de pasar, pero no de largo
si nos llama la fragancia
de una flor,
de una pena,
de un entreacto
o de una canción.
Aquí en la vida,
en esta representación
que sube y baja todos los días
el telón;
unas veces como espectadores
de algún que otro actor,
otras como comediantes
en busca de su función.
Dicen que el arte
es morirse de frío,
o de hambre,
o de corazón;
pero no importa,
esto es la vida
y en esta sala de espera
o se busca la salida
o "Se busca una ilusión".
por vocación,
orillando las horas,
amalgamando sentidos
con devoción
de pasar, pero no de largo
si nos llama la fragancia
de una flor,
de una pena,
de un entreacto
o de una canción.
Aquí en la vida,
en esta representación
que sube y baja todos los días
el telón;
unas veces como espectadores
de algún que otro actor,
otras como comediantes
en busca de su función.
Dicen que el arte
es morirse de frío,
o de hambre,
o de corazón;
pero no importa,
esto es la vida
y en esta sala de espera
o se busca la salida
o "Se busca una ilusión".