Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
Hierro, hierro, hierro,
tras de los fantasmas,
muchos niños corren,
el corazón fuerte late,
en gotas el sudor cae.
Suenan las campanas,
suenan los cencerros,
suenan los silbidos,
los soplos del viento.
Risas, risas, risas...
Entre la espesura
de las verdes cañas,
juegan los zagales,
ríen las zagalas.
Sones, sones, sones...
¡Al compás del hierro,
la risa y los sones,
crecen y maduran
nuevos corazones!
tras de los fantasmas,
muchos niños corren,
el corazón fuerte late,
en gotas el sudor cae.
Suenan las campanas,
suenan los cencerros,
suenan los silbidos,
los soplos del viento.
Risas, risas, risas...
Entre la espesura
de las verdes cañas,
juegan los zagales,
ríen las zagalas.
Sones, sones, sones...
¡Al compás del hierro,
la risa y los sones,
crecen y maduran
nuevos corazones!