llora mi amada soledad
Poeta recién llegado
La nube gris creaba lamentos,
murmullos de arboles que cimbraban
la tierra, Adonay divagaba en las
altas cumbres, era un alma sola
en la noche, las sombras le gritan
el terror del ente que acechaba
la maleza.
¡Que importa voltear a ver!
el silencio corrompido señalaba
la muerte, miles de gotas denotaban
el caos total y años de ruinas,
una sombra con una capa grotesca
cubria los campos y divertida
correteaba a las hormigas.
De la oscuridad surgian gemidos,
la gruesa capa de la muerte invadia
del sueño eterno a los insectos,
Adonay pasmado, oculto sobre un
arbol tratandose de ocultar del ente
siniestro solo podia respirar, las
lagrimas no cuentan, solo calla
y grita por dentro.
Las sombras correteaban
y gritaban antes de ser golpeadas,
la nube gris, testigo de la muerte
lloraba cubriendo valles, los campos
desaparecen y Adonay observaba
atonito en el cielo, con un rictus
de dolor porque las gotas de musica
no callan.
Alba triste, los sobrevivientes
en medio del amargo dolor guardaban
sus recuerdos bajo tierra, nadie en el
mundo los escuchaba gritar, solo reinaba
la soledad, los sobrevivientes callados
observaron a una nube gris que lloraba
cubriendo los campos y la tumba de Adonay.
murmullos de arboles que cimbraban
la tierra, Adonay divagaba en las
altas cumbres, era un alma sola
en la noche, las sombras le gritan
el terror del ente que acechaba
la maleza.
¡Que importa voltear a ver!
el silencio corrompido señalaba
la muerte, miles de gotas denotaban
el caos total y años de ruinas,
una sombra con una capa grotesca
cubria los campos y divertida
correteaba a las hormigas.
De la oscuridad surgian gemidos,
la gruesa capa de la muerte invadia
del sueño eterno a los insectos,
Adonay pasmado, oculto sobre un
arbol tratandose de ocultar del ente
siniestro solo podia respirar, las
lagrimas no cuentan, solo calla
y grita por dentro.
Las sombras correteaban
y gritaban antes de ser golpeadas,
la nube gris, testigo de la muerte
lloraba cubriendo valles, los campos
desaparecen y Adonay observaba
atonito en el cielo, con un rictus
de dolor porque las gotas de musica
no callan.
Alba triste, los sobrevivientes
en medio del amargo dolor guardaban
sus recuerdos bajo tierra, nadie en el
mundo los escuchaba gritar, solo reinaba
la soledad, los sobrevivientes callados
observaron a una nube gris que lloraba
cubriendo los campos y la tumba de Adonay.