La Espartana
Hija del Fuego
No te miraba y estabas acá,
siempre de mi mano y sujetando mi corazón,
siempre eras lo más cercano al amor puro,
y yo no te miré...
Tus ojos perdidos me buscaban,
tu dolor se acoplaba al mío, papá;
me apretabas fuerte la tristeza
como cuando curabas mis raspones
y yo no te miraba...
¿Podrás perdonarme por no abrazar tu dolor, también?
¿Podrás seguir acurrucando tu pena juntita a la mía?
Si nos duele lo mismo, ¿duele menos?
Octubre de 2021siempre de mi mano y sujetando mi corazón,
siempre eras lo más cercano al amor puro,
y yo no te miré...
Tus ojos perdidos me buscaban,
tu dolor se acoplaba al mío, papá;
me apretabas fuerte la tristeza
como cuando curabas mis raspones
y yo no te miraba...
¿Podrás perdonarme por no abrazar tu dolor, también?
¿Podrás seguir acurrucando tu pena juntita a la mía?
Si nos duele lo mismo, ¿duele menos?